Una investigación encarnada y enactiva sobre las experiencias vividas durante el confinamiento por el COVID-19

Introducción

El 14 de marzo de 2020, debido a la pandemia de COVID-19, España entró en estado de emergencia. Durante los dos meses siguientes, se implementó un confinamiento domiciliario estricto, permitiendo a los residentes salir de sus casas solo para comprar artículos de primera necesidad dentro de un radio de un kilómetro. Con el descensode la primera ola de coronavirus, el confinamiento domiciliario fue reemplazado por otras normas y restricciones, como el cierre de tiendas y restaurantes, limitaciones en las reuniones, uso obligatorio de mascarillas y toques de queda. Estas medidas se aplicaron y modificaron con frecuencia durante los dos años siguientes. Las restricciones cambiantes, junto con las nuevas olas de coronavirus, agravaron una época marcada por una prolongada incertidumbre.Desde la perspectiva de la investigación-acción, Marshall (1999) afirma que recurrimos a nuestras vidas en los temas que elegimos estudiar. Este estudio nace de nuestro deseo como investigadoras de comprender más profundamente la experiencia del confinamiento y ampliar nuestra mirada, vinculándola con un contexto social más amplio. En el verano de 2021, el momento en el que nació la idea de esta investigación, el uso de mascarillas seguía siendo obligatorio en todos los espacios públicos de España, incluyendo áreas abiertas como calles yplayas. Muchas actividades deportivas, artísticas y de ocio permanecían suspendidas. La mayor parte de la población considerada vulnerable había sido vacunada y los debates sobre la vacunación seguían polarizando la opinión pública (Bor et al., 2022; Henkel et al., 2022). En este contexto, nosotras, dos danza movimiento terapeutas y psicólogas, nos encontramos intrigadas por las similitudes y diferencias en cómo estábamos viviendo y percibiendo la pandemia. Reconocimos que podíamos tener distintas interpretaciones de objetos y conceptos que se han convertido en símbolos de la pandemia, como las mascarillas, las vacunas o el distanciamiento social. A diferencia de los debates públicos que defendían una postura sobre otra, aspirábamos a adoptar una postura psicodinámica manteniendo la tensión entre opuestos,y nos cuestionábamos qué revelaban nuestras interpretaciones sobre nosotras mismas.

. . .

Next
Next

Pensar y escribir por una misma en un mundo dominado por algoritmos